Tanto un diente roto como uno astillado pueden tener consecuencias graves para la salud dental de la boca y llevar incluso hasta a la extracción de la pieza.

Las causas de los dientes rotos

Las causas de tener un diente astillado o roto pueden ser varias, pero generalmente se deben a un impacto que produce la pérdida de parte de la estructura dental, y hay síntomas que pueden ayudarnos a determinar si un diente está astillado:

• Aumento de la sensibilidad al calor o al frío
• Sensibilidad a los alimentos dulces
• Rugosidad o irregularidad en los dientes
• Dolor al masticar o apretar los dientes

Si está roto, además de estos síntomas podremos tener una grieta visible que se puede sentir al tocar el diente.

Diente roto como consecuencia del bruxismo

Una de las causas que puede provocar la rotura de un diente es el bruxismo, es decir, el rechinar inconsciente de los dientes, ya sea de día o mientas duermen. Es un trastorno muy frecuente que tiene efectos en la salud de quien la padece, como puede ser dolor de cabeza, de oído, sensibilidad dental, malestar de las articulaciones y fractura de un diente.

La forma de diagnosticarlo es durante la revisión odontológica, ya que el dentista observa signos claros de este trastorno. A continuación, intentará definir las causas que lo originan y el grado de severidad del mismo.

En Centros de Calidad Dental disponemos de una consulta odontológica especializada en el diagnóstico y tratamiento del bruxismo realizada por odontólogos con una amplia experiencia en este trastorno.

¿Se puede evitar el bruxismo?

El bruxismo no tiene una cura en sí, ya que es un movimiento involuntario, pero existe un tratamiento que puede evitar o corregir el daño que éste produce en los dientes. El más utilizado es la férula de descarga, que es totalmente transparente y evita que continúe el desgaste de los dientes.

Pasos a seguir si te has roto un diente

Si te has roto un diente y te has dado cuenta debes seguir estos pasos:

¿Cómo diferenciar si el diente está roto o astillado?

Los dientes no sólo se definen entre astillados o rotos sino que podemos diferenciar hasta 8 categorías principales para identificarlos:

Grietas menores: Son fracturas que sólo afectan al esmalte de los dientes, por lo que rara vez necesitan más tratamiento que un pulido ligero.

Virutas: Si se trata de algo pequeño se repara puliendo la zona para eliminar las asperezas, pero si tenemos algo mayor, lo normal es que se utilice material de relleno dental para evitar que empeore.

Fracturas de cúspide: Este tipo de fractura afecta a la punta del diente, denominada como cúspide. Pueden ser reparadas con relleno para devolverle la forma original al diente o mediante una corona dental si son fracturas mayores.

Las fracturas graves: Son fracturas tan profundas que exponen el tejido nervioso y que deben ser tratadas inmediatamente por el dentista.

Diente agrietado: Con este tipo de fractura ya existe una grieta de arriba a abajo en el diente, pero sin que ambos lados estén separados. Para repararlo sería suficiente con material de relleno.

Diente dividido: Esta fractura sería como la del diente agrietado pero ya con las dos partes separadas. En este caso puede existir la posibilidad de que se requiera una extracción.

Fracturas verticales de los dientes: Estas grietas comienzan en la raíz y se extienden hacia la punta del diente. Normalmente este tipo de fractura requiere una extracción.

Fracturas decaimiento inducido: Es una fractura debida a cavidades internas.

Es muy importante tratar los problemas dentales desde el momento en el que surgen para solucionarlos a tiempo, pues un diente astillado puede ser el primer paso para tener un diente roto en el futuro. En Centro de Calidad Dental Canarias cuidamos de tu sonrisa.

 

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